12/05/2015

David Catá: DESEXILIO

David Catá: DESEXILIO

David Catá expone en Madrid una cuidada selección de sus obras junto a Irene Cruz desde el próximo sábado 20 de diciembre a las 19h en el estudio FOTOdeLUXE

La cita en un entorno íntimo y profesional como es el lugar de trabajo de Miguel Sánchez en la calle Castelló. La exposición, comisariada por Nicola Mariani, (crítico de arte independiente, especialista en Arte Contemporáneo, Sociología del Consumo y Marketing, experto en subculturas juveniles y tendencias culturales) se mantendrá hasta el próximo 5 de enero.
 

Sobre DESEXILIO. Cruz/Catá

Son, éstos, tiempos acelerados de cambios vertiginosos. Muchas de nuestras relaciones sociales, experiencias y emociones se viven cada vez más por medio de pantallas y dispositivos digitales. Como diría el sociólogo Zygmunt Bauman, vivimos vidas líquidas. En una época en la que todo parece suceder cada vez más de prisa, y los días se alternan rápidamente, escapándose casi de nuestras manos como un flujo imparable de situaciones automáticas y rutinarias, abogar por la pausa; la cercanía y la mirada reposada puede resultar un gesto inédito y casi contracorriente.

David Catá trabaja el concepto de memoria. En sus obras plasma a nivel visual la dimensión efímera de la existencia, vinculada al recuerdo de experiencias y emociones vividas a lo largo de su vida. Su trabajo tiene una clara connotación autobiográfica y su propio cuerpo se convierte en el soporte de un diario gráfico íntimo literalmente trazado sobre su piel y continuamente borrado. El proceso creativo de Catá tiene un componente conceptual y performativo, creando un dialogo ideal entre el soporte y el contenido metafórico de las obras. En este sentido, el hilo de la vida deja sus huellas reales sobre el cuerpo del artista. Sus intervenciones con aguja e hilo sobre la piel quedan registradas a través de la fotografía y el video. De esta manera, las documentaciones del proceso creativo en soportes bidimensionales adquieren valor como obras de arte en sí.

Por su parte Irene Cruz plantea un discurso formal narrativo de tipo escenográfico. En sus cuadros fotográficos, la artista construye escenarios, casi cinematográficos, en los que reinan el misterio, la incertidumbre y cierto dramatismo de sabor romántico. En su trabajo la naturaleza tiene un papel central, evidenciándose un estrecho vínculo con el género del paisaje. Sin embargo, éste último no está representado con una actitud pasiva y meramente contemplativa. Siempre existe una tensión latente entre lo determinado y lo indeterminado, lo interior y lo exterior, la realidad y el sueño. Son, las fotografías de Irene Cruz, unas fabulas en las que aparecen de vez en cuando personajes fugaces. Las figuras femeninas que protagonizan estos cuentos atemporales son modelos que es imposible reconocer. Incluso cuando es ella misma la que aparece en la historia, su presencia nunca tiene la forma de una autorretrato. Se trata, más bien, de una aparición fantástica y fantasmática.

Con este evento - informal pero riguroso desde el punto de vista artístico, tanto en el planteamiento como en su concreta realización – se quiere ofrecer al público una experiencia recogida, en la que personas con gustos e intereses parecidos, con una misma curiosidad y pasión por el arte, puedan encontrarse y relacionarse directamente disfrutando del trabajo de estos dos artistas. La clave del meeting art es, por lo tanto, acercar al público las más interesantes tendencias creativas actuales, en lugares que no son los habituales espacios dedicados a la realización de exposiciones de arte. Se trata de lugares, por así decirlo, “no convencionales”, en los que arte y vida se unen en un binomio imprescindible.